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Dr. Julio Sauza, cardiólogo

Commotio cordis: ¿puede un golpe en el pecho provocar un paro cardíaco?

Un impacto en el pecho, en el momento exacto del ciclo cardíaco, puede desencadenar una arritmia mortal incluso en personas sin enfermedad cardíaca conocida.

Dr. Julio César Sauza Sosa · Para pacientes · Publicado 4 de noviembre de 2026

El fallecimiento del futbolista Jesús de Miguel, ocurrido el 3 de noviembre de 2026 después de una colisión durante un partido, ha generado preguntas sobre cómo un impacto en el pecho puede relacionarse con un paro cardíaco.

Una de las posibles explicaciones médicas que merece conocerse es el commotio cordis, una alteración del ritmo cardíaco desencadenada por un golpe directo sobre la región del corazón.

Es fundamental aclarar que no se ha establecido que el commotio cordis haya sido la causa del fallecimiento de este futbolista. La coincidencia de un golpe y un paro cardíaco no es suficiente para confirmar el diagnóstico.

Sin embargo, conocer este fenómeno es importante para deportistas, entrenadores, padres de familia y cualquier persona que participe en actividades deportivas.

¿Qué es el commotio cordis?

El commotio cordis, también denominado conmoción cardíaca, es un fenómeno poco frecuente en el que un impacto mecánico sobre el pecho desencadena una arritmia cardíaca potencialmente mortal, generalmente fibrilación ventricular.

Puede producirse en personas sin enfermedades cardíacas conocidas y sin que exista necesariamente una lesión estructural del corazón.

A diferencia de otros traumatismos, el golpe no necesita ser extraordinariamente intenso.

Lo verdaderamente importante es que coincidan dos factores:

  1. El impacto debe localizarse sobre la región del corazón.
  2. Debe ocurrir en un instante especialmente vulnerable de la actividad eléctrica cardíaca.

Esta coincidencia es poco frecuente, pero sus consecuencias pueden ser graves.

¿Cómo puede un golpe provocar fibrilación ventricular?

El corazón funciona mediante impulsos eléctricos que permiten que sus cavidades se contraigan de forma organizada.

Durante cada latido se producen procesos de despolarización y repolarización de las células cardíacas.

En el electrocardiograma, estos fenómenos se representan mediante distintas ondas, entre ellas el complejo QRS y la onda T.

La onda T representa la repolarización ventricular.

Los estudios experimentales han demostrado que existe una ventana extremadamente breve, de aproximadamente 15 a 20 milisegundos durante el ascenso de la onda T, en la que el corazón puede ser especialmente vulnerable a un impacto mecánico.

Cuando el golpe ocurre en ese instante, la deformación del tejido cardíaco puede modificar la actividad de canales iónicos sensibles al estiramiento.

Este proceso, conocido como acoplamiento mecanoeléctrico, puede provocar alteraciones en la actividad eléctrica ventricular.

En determinadas circunstancias, estas alteraciones desencadenan una fibrilación ventricular.

Durante la fibrilación ventricular, los ventrículos pierden su contracción coordinada y dejan de bombear sangre eficazmente.

La persona puede perder el conocimiento en cuestión de segundos.

Es importante señalar que el papel específico de los diferentes canales iónicos procede principalmente de modelos experimentales y continúa siendo objeto de investigación.

Figura 1. Representación esquemática del impacto precordial, la ventana vulnerable de repolarización ventricular y el desarrollo de fibrilación ventricular. Ilustración educativa basada en investigaciones experimentales.

¿En qué personas ocurre con mayor frecuencia?

El commotio cordis se ha descrito predominantemente en adolescentes y adultos jóvenes, especialmente varones.

Una de las explicaciones propuestas es que una pared torácica menos desarrollada puede permitir una transmisión diferente de la fuerza del impacto hacia el corazón.

Se han documentado episodios durante la práctica de diferentes deportes, como béisbol, softball, hockey, lacrosse, fútbol y artes marciales.

Los impactos pueden producirse por pelotas, discos deportivos, puños, codos, rodillas o colisiones entre jugadores.

Aunque es poco frecuente, el commotio cordis también puede ocurrir fuera del ámbito deportivo.

¿Cómo reconocer un paro cardíaco después de un golpe?

Una de las manifestaciones características es el colapso repentino después de un impacto en el pecho.

Las principales señales de alarma son:

  • Pérdida súbita del conocimiento.
  • Ausencia de respuesta a estímulos.
  • Ausencia de respiración normal.
  • Jadeos o respiraciones agónicas.

En ocasiones, la persona puede realizar movimientos breves después del impacto.

Esto no descarta que esté sufriendo un paro cardíaco.

Si una persona pierde el conocimiento y no respira normalmente después de un golpe en el pecho, debemos actuar inmediatamente ante la sospecha de paro cardíaco.

No es necesario conocer la causa exacta para iniciar las maniobras de reanimación.

¿Qué hacer ante un posible commotio cordis?

La respuesta inicial es la misma que ante cualquier paro cardíaco.

1. Activar los servicios de emergencia

Llamar al 911 en México y solicitar inmediatamente un desfibrilador externo automático (DEA).

2. Iniciar reanimación cardiopulmonar

Si la persona no responde y no respira normalmente, comenzar compresiones torácicas de alta calidad.

En adultos, realizar compresiones a una frecuencia aproximada de 100 a 120 por minuto, permitiendo la expansión completa del tórax entre ellas.

Seguir las indicaciones del operador de emergencias.

3. Utilizar un desfibrilador externo automático

Colocar el DEA tan pronto esté disponible y seguir sus instrucciones.

Este dispositivo puede identificar ritmos desfibrilables y administrar una descarga cuando sea necesario.

4. Continuar la reanimación

Mantener las maniobras y seguir las instrucciones del DEA hasta que llegue el personal de emergencias o existan signos claros de recuperación.

La RCP inmediata y la desfibrilación temprana pueden salvar vidas.

¿Por qué son tan importantes los primeros minutos?

Cuando ocurre una fibrilación ventricular, el corazón deja de producir un flujo sanguíneo eficaz.

Sin una intervención inmediata, el cerebro y otros órganos comienzan a sufrir las consecuencias de la falta de circulación.

La posibilidad de supervivencia depende de diversos factores, particularmente del tiempo transcurrido hasta el inicio de la RCP y la desfibrilación.

Las investigaciones sobre commotio cordis han documentado una mejoría en la supervivencia durante las últimas décadas, asociada con el reconocimiento de estos eventos y una respuesta de emergencia más rápida.

Esto refuerza la necesidad de contar con desfibriladores accesibles en instalaciones deportivas.

¿Se puede prevenir?

Aunque no es posible eliminar completamente el riesgo, existen medidas que pueden disminuirlo.

Algunas recomendaciones incluyen:

  • Utilizar protectores torácicos adecuados y certificados para el deporte correspondiente.
  • Emplear pelotas de seguridad apropiadas para determinadas categorías infantiles.
  • Promover técnicas deportivas que reduzcan impactos directos sobre el pecho.
  • Capacitar a entrenadores y deportistas en RCP.
  • Contar con DEA accesibles y protocolos de emergencia.

Los protectores torácicos pueden reducir el riesgo, pero no ofrecen una protección absoluta.

La prevención también debe incluir la preparación para responder correctamente ante un paro cardíaco.

¿Qué ocurre si una persona sobrevive?

Los sobrevivientes requieren una evaluación cardiológica integral.

Esto permite investigar enfermedades cardíacas estructurales o eléctricas que también pueden ocasionar arritmias graves.

La evaluación puede incluir:

  • Electrocardiograma de 12 derivaciones.
  • Ecocardiograma transtorácico.
  • Monitorización del ritmo cardíaco.
  • Resonancia magnética cardíaca, cuando esté indicada.
  • Prueba de esfuerzo y otros estudios especializados según el contexto clínico.

Las recomendaciones internacionales de la Heart Rhythm Society publicadas en 2024 señalan que deben descartarse otras posibles causas de paro cardíaco antes de establecer el diagnóstico de commotio cordis.

El retorno a la actividad deportiva puede ser posible después de una evaluación especializada, una recuperación satisfactoria y la exclusión de enfermedades cardíacas subyacentes.

La importancia de una respuesta rápida

El fallecimiento inesperado de un deportista nos recuerda que las emergencias cardíacas pueden ocurrir incluso en personas aparentemente sanas.

No todos los paros cardíacos en atletas se deben a enfermedades cardíacas previamente identificables.

Tampoco todos los golpes en el pecho provocan commotio cordis.

Lo que sí sabemos es que reconocer un paro cardíaco, comenzar la reanimación y utilizar oportunamente un desfibrilador puede mejorar las posibilidades de supervivencia.

Como cardiólogo, considero que la educación cardiovascular debe extenderse más allá de la prevención de enfermedades.

También debemos preparar a las personas para actuar frente a una emergencia.

Un desfibrilador disponible y una persona capacitada en RCP pueden marcar la diferencia.

Sobre el autor

Dr. Julio César Sauza Sosa

Especialista en Cardiología Clínica, Ecocardiografía y Hemodinamia No Invasiva.

Miembro de la Sociedad Mexicana de Cardiología y Fellow de la European Society of Cardiology (FESC).

Atención cardiológica en Ciudad de México y área metropolitana.

Este contenido tiene fines educativos y no sustituye la evaluación médica individualizada.

Referencias

  1. Dickey GJ, Dorian P, Fedder SP, et al. Revisiting Commotio Cordis: Novel Insight Into Clinical Variability, Diagnosis, Epidemiology, and Prevention. Journal of the American Heart Association. 2026;15:e045115.
  2. Peng T, Derry LT, Yogeswaran V, Goldschlager NF. Commotio Cordis in 2023. Sports Medicine. 2023;53:1527–1536.
  3. Lampert R, Chung EH, Ackerman MJ, et al. 2024 HRS Expert Consensus Statement on Arrhythmias in the Athlete: Evaluation, Treatment, and Return to Play. Heart Rhythm. 2024;21:e151–e252.
  4. Link MS, Estes NAM, Maron BJ. Eligibility and Disqualification Recommendations for Competitive Athletes With Cardiovascular Abnormalities: Task Force 13: Commotio Cordis. J Am Coll Cardiol. 2015;66:2439–2443.
  5. Maron BJ, Estes NAM. Commotio Cordis. N Engl J Med. 2010;362:917–927.
  6. Agencia EFE. Fallece el delantero del Tenerife Jesús de Miguel tras el golpe que sufrió en el partido frente al Andorra. 3 de noviembre de 2026.

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La evaluación cardiovascular en deportistas permite identificar determinadas enfermedades cardíacas que pueden aumentar el riesgo durante la actividad física. Si practicas ejercicio de forma recreativa o competitiva, una valoración cardiológica individualizada puede ayudarte a conocer mejor tu salud cardiovascular.

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