Introducción
La disfunción eréctil suele verse como un problema exclusivamente sexual, pero en algunos hombres también puede ofrecer información sobre la salud de los vasos sanguíneos.
Esto no significa que todos los pacientes con disfunción eréctil tengan una enfermedad del corazón. Existen muchas causas posibles, como estrés, ansiedad, alteraciones hormonales, algunos medicamentos o enfermedades neurológicas.
Sin embargo, cuando el problema tiene un origen vascular, puede compartir las mismas causas que la enfermedad cardiovascular. Por eso, una disfunción eréctil persistente también puede ser una oportunidad para revisar la salud del corazón.
¿Qué relación existe entre la disfunción eréctil y el corazón?
Para conseguir una erección se necesita un adecuado flujo de sangre hacia el pene.
Las arterias deben ser capaces de dilatarse correctamente. En este proceso participa el endotelio, que es la capa interna de los vasos sanguíneos.
Factores como hipertensión, diabetes, colesterol elevado, tabaquismo y obesidad pueden dañar progresivamente esta función.
Estos mismos factores también favorecen el desarrollo de aterosclerosis, es decir, la acumulación de placa en las arterias.
Por eso, la disfunción eréctil de origen vascular y la enfermedad cardiovascular pueden ser dos manifestaciones de un mismo problema: el deterioro de la salud vascular.
¿Puede aparecer antes que una enfermedad del corazón?
En algunos hombres, sí.
Las arterias que llevan sangre al pene son relativamente pequeñas. Una alteración vascular puede manifestarse allí antes de producir síntomas evidentes en otros territorios, como las arterias coronarias.
Por esta razón, diferentes estudios han encontrado que los hombres con disfunción eréctil presentan, en promedio, mayor riesgo cardiovascular que aquellos sin este problema.
Esto no quiere decir que la disfunción eréctil sea una prueba de que existen arterias coronarias obstruidas.
Debe entenderse como una señal que merece contexto.
¿Qué factores de riesgo comparten?
Los principales son:
- Hipertensión arterial.
- Diabetes.
- Colesterol elevado.
- Tabaquismo.
- Obesidad.
- Sedentarismo.
- Edad.
- Antecedentes familiares de enfermedad cardiovascular.
Cuando aparecen varios de estos factores junto con disfunción eréctil, la valoración cardiovascular cobra mayor importancia.
¿Qué debería revisarse si tengo disfunción eréctil?
La evaluación depende de cada paciente, pero suele ser razonable revisar:
- Presión arterial.
- Glucosa.
- Colesterol y triglicéridos.
- Peso y circunferencia abdominal.
- Consumo de tabaco.
- Actividad física.
- Antecedentes familiares.
- Síntomas como dolor de pecho, falta de aire o disminución de la capacidad para hacer ejercicio.
También es importante conocer los medicamentos que utiliza el paciente y valorar otras posibles causas de la disfunción eréctil.
No todos los hombres necesitan una prueba de esfuerzo, una tomografía o un cateterismo.
Los estudios adicionales deben decidirse según la edad, los síntomas y el riesgo cardiovascular individual.
¿Puede ser útil medir el calcio coronario?
En algunos pacientes seleccionados puede serlo.
La medición de calcio coronario se realiza mediante una tomografía y permite detectar depósitos de calcio asociados con aterosclerosis en las arterias del corazón.
El consenso Princeton IV propone considerar este estudio en determinados hombres con disfunción eréctil de probable origen vascular cuando existen dudas sobre su nivel real de riesgo cardiovascular.
No es un estudio necesario para todos.
¿Los medicamentos para la disfunción eréctil son seguros para el corazón?
Medicamentos como sildenafil y tadalafil pueden utilizarse de manera segura en muchos pacientes con enfermedad cardiovascular estable, siempre que hayan sido valorados adecuadamente.
Existe una excepción muy importante:
No deben combinarse con nitratos, como la nitroglicerina o ciertos medicamentos utilizados para tratar la angina.
La combinación puede provocar una disminución peligrosa de la presión arterial.
Por eso es importante evitar la automedicación y comentar con el médico todos los medicamentos que se utilizan.
¿Sildenafil o tadalafil previenen infartos?
Actualmente no podemos afirmarlo.
Algunos estudios observacionales han encontrado menos eventos cardiovasculares entre hombres que utilizan estos medicamentos. Sin embargo, este tipo de estudios demuestra asociación, no necesariamente causa y efecto.
Por ahora, sildenafil y tadalafil no se indican para prevenir infartos. Su uso debe basarse en una indicación médica adecuada.
Cuidar el corazón también puede ayudar a la función sexual
Muchas de las medidas que protegen al corazón también favorecen una mejor salud vascular.
Entre ellas:
- No fumar.
- Hacer ejercicio regularmente.
- Mantener un peso saludable.
- Controlar la presión arterial.
- Tratar adecuadamente la diabetes.
- Reducir el colesterol cuando está indicado.
- Dormir bien.
- Evitar el consumo excesivo de alcohol.
Estas medidas no garantizan que la disfunción eréctil desaparezca, porque puede tener múltiples causas, pero sí mejoran la salud cardiovascular y pueden beneficiar la función vascular.
¿Cuándo conviene consultar al cardiólogo?
Una valoración cardiovascular puede ser especialmente útil cuando la disfunción eréctil es nueva, persistente o aparece junto con factores como:
- Hipertensión.
- Diabetes.
- Colesterol elevado.
- Tabaquismo.
- Sobrepeso u obesidad.
- Antecedentes familiares de infarto a edades tempranas.
- Dolor de pecho.
- Falta de aire con el esfuerzo.
- Disminución reciente de la capacidad física.
La consulta no significa asumir que existe una enfermedad del corazón. Su objetivo es detectar factores de riesgo que puedan tratarse a tiempo.
Conclusión
La disfunción eréctil no siempre es únicamente un problema sexual.
En algunos hombres puede reflejar alteraciones en la salud de los vasos sanguíneos y asociarse con un mayor riesgo cardiovascular.
Esto no significa que tener disfunción eréctil sea equivalente a tener una obstrucción en las arterias del corazón. Significa que vale la pena mirar el panorama completo.
Revisar presión arterial, glucosa, colesterol, tabaquismo, peso y antecedentes puede convertir un síntoma incómodo en una oportunidad de prevención.
Llamado a la acción
Si has notado cambios persistentes en tu función eréctil y además tienes hipertensión, diabetes, colesterol elevado, tabaquismo u otros factores de riesgo, una valoración cardiológica puede ayudar a conocer mejor tu salud cardiovascular y definir si necesitas estudios adicionales.

